Crítica: Awop-Bop-a-Loo-Mop Alop-Bam-Boom


nickcohn

Libro: Awop-Bop-a-Loo-Mop Alop-Bam-Boom

Autor: Nick Cohn

 

 

 

Awop-Bop-a-Loo-Mop Alop-Bam-Boom. El grito por el que comenzó el Rock&Roll. Los arrebatos místicos de los Beatles, las neuras de Bob Dylan, las borracheras de Janis Joplin, la máquina perfecta que fueron Las Supremes, las caderas de Elvis, los morritos de Mick Jagger. El sonido de la guitarra en un riff enloquecido y un grito desgañitandose porque los padres son injustos y, por una vez, el mundo es adolescente y sólo importa el rock.

Ese rock que fue el eje de la vida de Nick Cohn.  Awop-Bop-a-Loo-Mop Alop-Bam-Boom no es sólo el grito imposible de Little Richard resumiendo así la esencia del pop, del rock y de todo lo que era bueno y adolescente en aquel momento, también es el título del libro en el que Nick Khon nos intenta explicar qué es exactamente el rock. Aunque tampoco lo consigue porque uno no puede explicar la música. Al final es un libro escrito por un el Nick más fan, que defiende los errores de aquellos grupos que le llegaron al corazón y que crucifica a los que no le gustaron.

 

De lectura fluida y entretenida, la juventud de Cohn es la grandeza del libro. Y también su defecto. Todo está enfocado desde la inocente óptica de un chaval inconformista y, por qué no decirlo, intransigente. Junto a acertadas exposiciones, mezcla pasajes que hoy se denominarían como mínimo políticamente incorrectas: ‘’Con viejos bailes como el jitterburg y el jive las chicas daban vueltas y se les podía ver las bragas; con el twist, sin embargo, nada’’. No se anda con rodeos, desgrana uno a uno a los protagonistas del meollo acompañado de su particular visión y criterio, a veces cruel (‘’Chubby Checker, para ser sincero, no tenía mucho talento’’), a veces inocente (‘’Mick Jagger es bellísimo’’) y a veces ingenua, como cuando se deshace en elogios hacia los Rolling Stones, su banda preferida, queriéndonos transmitir una sensación de pureza, integridad y transparente actitud; claro que Cohn escribió esto antes que los Stones hicieran giras mastodónticas por estadios, con entradas a precios desorbitados, y patrocinados por una firma de cosméticos, por no hablar de sus flirteos con la música disco. Demasiado enfatizado, escribe con un tratamiento muy irregular. A los Kinks y Byrds se los despacha con unos párrafos, y en cambio le dedica un capítulo a P.J. Proby. Más irritante es definir a Paul McCartney como una persona sin talento y a continuación tratar con cariño el primer trabajo en solitario de Ringo Starr.

Pero no importa, porque él estuvo allí y nos lleva – saltando, eso sí- de unlugar a otro, nos deja mirar por la rendija y sentir como late el pop y el rock de los 60 y 70. Cuando la vida estaba llena de promesas y la ropa llena de color. Cuando el descaro aún era novedoso. Cuando los cantantes de folk aún se creían lo que cantaban. Cuando el mundo realmente era  una extraña combinación de Coca cola y el sonido de la batería resonando en tus oídos.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Crítica de libros

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s